
Nosotros programamos webs a medida y no usamos WordPress. Eso nos hace parte interesada, así que este artículo empieza por donde debería empezar cualquier comparación honesta: por los casos en los que WordPress es la respuesta correcta y nosotros te diríamos que no nos contrates.
WordPress mueve alrededor de cuatro de cada diez webs del mundo. Un producto no llega ahí por casualidad ni por marketing: resuelve muy bien un problema concreto. La cuestión no es si es bueno, es si tu proyecto es de los que aprovecha lo que hace bien o de los que solo carga con sus costes.
Dónde gana WordPress, sin matices
Cuando publicas mucho y con varias personas
Un medio, un blog con dos o tres redactores, una revista de sector. Necesitas usuarios con permisos distintos, borradores, revisiones, programación de publicaciones y un buscador interno. WordPress lleva veinte años puliendo exactamente eso y lo hace mejor que casi nada que puedas construir en un presupuesto razonable. Si publicas varias entradas por semana, WordPress es la opción sensata.
Cuando necesitas estar online mañana con poco presupuesto
Una plantilla de 60 €, un hosting de 8 € al mes y una tarde de trabajo te dejan una web digna. No será rápida ni original, pero existe y funciona. Si tu alternativa real es no tener web durante tres meses, esta gana sin discusión.
Cuando el catálogo manda y es enorme
Una tienda con dos mil referencias, variantes, stock y devoluciones tiene resuelto todo eso en WooCommerce. Construirlo desde cero sería tirar dinero. Aquí el trabajo a medida entra más tarde, cuando el volumen justifica optimizar.
Cuando quien mantiene la web ya sabe WordPress
Si en tu empresa hay alguien que lleva años manejándolo, ese conocimiento vale dinero. Darle una herramienta que no conoce puede salir más caro que la diferencia técnica.
Comparado por criterios, no por eslóganes
Fuera de esos casos, la comparación se vuelve concreta. Estos son los criterios que de verdad separan una opción de otra:
Fíjate en que las dos primeras filas explican casi todo. Una instalación típica suma el núcleo de WordPress, un tema comercial y entre ocho y quince plugins. Cada pieza la mantiene un autor distinto, con su calendario y sus prioridades. Cuando una deja de actualizarse, el problema es tuyo.
En una web programada a medida el navegador descarga solo lo que esa página necesita. No hay una biblioteca de deslizadores cargándose en la página de contacto porque el tema la incluye de serie.
La objeción real: ¿quién cambia los textos?
Esta es la pregunta que decide de verdad, y la que casi ningún artículo a favor del código a medida responde con honestidad. Si tu web no lleva panel, ¿dependes de una llamada cada vez que quieras cambiar una coma?
La respuesta seria es: depende de lo que se haya previsto al construirla. Y hay tres montajes posibles, con costes muy distintos.
Opción A: contenido fijo en el código
Los textos viven en el proyecto. Cambiarlos requiere a quien lo programó. Tiene sentido cuando esos textos no cambian: la descripción de tus servicios, tu historia, tus datos de contacto. Es honesto reconocerlo: una web así no la edita el cliente.
Opción B: las partes vivas separadas del código
Blog, portfolio, catálogo o equipo salen de un archivo de datos independiente. Añadir una obra nueva es añadir una entrada, no tocar ninguna página. Es lo que hicimos en la web de un estudio de arquitectura con 22 proyectos: la galería, los filtros y las 22 fichas individuales salen todas del mismo archivo.
Opción C: gestor de contenidos desacoplado
Un panel de edición externo, conectado a la web pero sin formar parte de ella. Tú editas en una interfaz cómoda y la web sigue siendo estática y rápida. Es lo más flexible y también lo más caro, y solo compensa si de verdad vas a publicar a menudo.
Mantenimiento y seguridad
Aquí hay una diferencia estructural que conviene entender sin dramatismos. WordPress tiene un panel de administración accesible desde internet, casi siempre en la misma dirección conocida por todos. Eso significa que existe una puerta, y que hay quien prueba a abrirla de forma automatizada, todo el día, en todas las webs que encuentra.
No es que WordPress sea inseguro: el núcleo está muy trabajado. El riesgo está en la suma. Con quince piezas de autores distintos, la seguridad del conjunto la marca la más descuidada. Por eso el mantenimiento no es opcional, y por eso se cobra.
Una web estática a medida no tiene panel ni base de datos que consultar: el servidor entrega archivos ya construidos. No es invulnerable (nada lo es), pero la superficie por la que se puede entrar es muchísimo menor y no depende de que alguien recuerde actualizar cada mes.
WordPress no es frágil. Es que un montaje con quince piezas ajenas exige a alguien que las vigile, y ese alguien cuesta dinero cada mes.
El resumen del apartado
El coste a tres años
El precio inicial engaña porque las dos opciones tienen estructuras de gasto distintas. A medida concentra el coste al principio; WordPress lo reparte en cuotas.
- WordPress: precio inicial más bajo, y después tema, plugins premium con renovación anual, hosting y una cuota de mantenimiento que suele ir de 40 a 80 € al mes en agencia.
- A medida: precio inicial más alto y después hosting (15-30 €/mes en nuestro caso) y el dominio anual. Sin licencias.
Multiplica la cuota mensual por 36 meses y compara. No damos un total cerrado porque cada montaje es distinto y sería inventarlo, pero el patrón se repite: cuanto más tiempo vive la web, mejor sale el código propio. Por debajo de un año, WordPress casi siempre sale más barato.
Tabla de decisión
Busca tu caso y ya está:
Y una última cosa, por si te sirve como filtro: desconfía de cualquier proveedor que te ofrezca la misma respuesta sea cual sea tu caso. Nosotros hacemos webs a medida y acabamos de dedicar el primer tercio del artículo a decirte cuándo no nos necesitas.
Si te has quedado en el lado del código a medida:
Diseño y desarrollo de páginas web a medidaLos tres formatos, qué incluye cada uno, plazos reales y precio cerrado antes de empezar.Cuánto te cuesta que tu web vaya lentaEl argumento de velocidad de este artículo, desarrollado con cifras y fuentes.Analiza la web que ya tienesAuditoría gratuita de velocidad, SEO y accesibilidad, con los puntos concretos a corregir.Cuánto cuesta una web para una pymeRangos por formato, qué encarece un presupuesto y las banderas rojas al compararlos.